A la gente con críos les pasa algo en la boca. Recién terminada la gestación comienza una metamorfosis en el habla de la que la mayoría de los individuos ya no se recupera nunca.
Parece que está demostrado que los tonos agudos, los susurros y los diminutivos son del agrado de las crías humanas. Por otro lado también está en la condición humana tratar de, en lo posible, conciliar la vida familiar con la profesional.
Por eso no es raro que el naturalista se lleve al crío a sus paseos campestres más ligeros. Sin embargo no deja de parecerme curioso que teniendo cerca al crío sea en San Antonio en quien pienses al ver a un animal nunca antes visto. Algo del rollo: Jonás, no hagas ruidito y acércate muy despacito. Mira, allí entre las hojitas. ¿Has visto la ranita?. Llama a la mamá y cuéntale que has visto una ranita.
Afortunadamente las hormiguitas ya estaban descritas.
PD: No puedo mirar esta foto sin pensar en una serie de dibujos animados. Premio para quien la adivine.
Ranita de San Antonio. Lizaso, Navarra. Oct. 2009
18 de noviembre de 2009
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11 comentarios:
La rana Gustavo vale como dibu?
¿Los Simpsons? A mi me recuerda a Homer chupando el sapo alucinógeno.
¿Osito Pardo?
JAAA JAAA JAAAAAAAA
¿Heidi?
¿La rana Michigan?
Ok, soy un friki. :-)
Ah, no!! Debes de decir la solución ¡Faltaría más! ;)
good....................................................................................................
No, claro. No pretendía escaquearme. En fin, reconozco que hay que ser un poco friki para reconocer al hipnosapo (un personaje de los terciarios de la serie Futurama) en la foto de la ranita.
Hipnosapo-sapo alucinógeno. Matt Groening al fin y al cabo...
Anónimo rosa.
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