Me gustaría escribir algo de lo de anteayer, pero seguro que alguno lo toma por donde no es, piensa que hablo de lo mio y se preocupa por mí; y el que vendría a ser yo (si, Rosa, yo con tal de hacer rabiar al Sr. Monzó hago lo que sea) está más contento que unas pascuas (venga de donde venga la expresión, que yo, si soy sincero, no tengo ni puta idea de donde viene, pero además, tampoco tengo muchas ganas de ponerme a mirarlo, me basta con saber que es una expresión que puedes utilizar si quieres dar a entender que estás muy contento o eres idiota) con lo suyo. (Con dos cojones, un paréntesis de tres palmos y continúo como si nada. Los lectores fumadores de canutos se han perdido seguro). Y por otro lado, también es seguro que alguno se mosquee. Además escribir algo me iba a costar un tiempo que no tengo. Vamos, que menos lo de mosquear a alguien todo son contras.
Así que como la mierda si no sale por el culo tiene que salir por algún sitio, te dejo este montoncito de excrementos. Yo, me callo.
Y bueno, a Bahman Ghobadi ya le conoces por su cine. Si no lo conoces, pues... no lo conoces. Lo siento, no estoy para proselitismo.
Bahman Ghobadi. San Sebastián. Sep. 2004